Érase una palabra
que se volvió imagen
érase un olvido
que se volvió imposible
érase una culpa
que perdió toda vergüenza
érase un suplicio
que dio paso a la pasión
érase yo cuerda
y la maldad tocó mi puerta
vestida de inocencia
para hacerme enloquecer
érase yo a oscuras
y érase tu cegándome
y érase esta historia
que más nadie puede ver.
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